El Santander Campeonato de España de Profesionales 2026 ha concluido en el Club de Golf Castillo de Gorraiz con una emocionante tercera y última jornada en la que Luna Sobrón ha firmado una vuelta sobresaliente para proclamarse campeona. La jugadora ha cerrado el torneo con una tarjeta de 66 golpes en la ronda decisiva, lo que le ha permitido terminar con un total de 206 impactos y aventajar por un golpe a Ana Peláez, segunda clasificada con 207.
La última vuelta ha confirmado la gran igualdad que ha presidido el campeonato durante los tres días de competición, especialmente entre las principales aspirantes. Luna Sobrón ha sabido aprovechar su buen arranque para consolidarse en cabeza, mientras que Ana Peláez también ha rendido a un gran nivel hasta el final, manteniendo la presión sobre la líder. Más atrás, Paz Marfá y Harang Lee han terminado empatadas en tercera posición con 209 golpes, firmando ambas un torneo muy regular.
La tercera plaza del podio ha quedado así compartida por dos jugadoras que han mantenido opciones reales hasta el tramo final. Marta López, con 211 golpes, ha completado el grupo de cabeza, mientras que María Villanueva ha finalizado sexta con 212, después de arrancar el torneo con opciones de luchar por la victoria. En una clasificación tan ajustada, cualquier pequeño error ha resultado determinante a la hora de mover posiciones en la tabla.
Presencia vasca
La actuación de las jugadoras vascas ha vuelto a tener protagonismo en esta edición del campeonato. María Villanueva ha sido la mejor clasificada entre ellas y ha cerrado el torneo en sexta posición, con 212 golpes, confirmando su regularidad durante las tres jornadas. Amaia Latorre también ha completado un buen campeonato, terminando en séptima posición con 213 golpes, muy cerca de los puestos de honor y con una actuación sólida de principio a fin.
Por su parte, Lucía Iraola ha finalizado en decimoquinta posición con 221 golpes, en una participación que le permite seguir acumulando experiencia en una competición de máximo nivel. Las tres representantes vascas han dejado una imagen competitiva en un torneo exigente, con presencia constante en la zona media-alta de la clasificación y capacidad para pelear en cada jornada.