José María Olazábal; Balance del año 2009 y expectativas para el 2010

José María ha brindado uno de los momentos más emotivos de 2009

Jose

Es evidente que su físico no le llega para machacarse lo que él quisiera en el campo de prácticas. Agradece de corazón el cariño y respeto que le demuestra la gente y su merecida entrada en el Salón de la Fama ha sido un bello colofón a 2009… Pero no ha entregado la cuchara. En público no quiere ni oír hablar de plazos, de regresos triunfales, pero sospecho que cada mañana del año él hace sus cábalas. Aparentemente se conforma con pasar los cortes, pero de reojo sigue mirando la clasificación en los marcadores.

Este año, con las estrías en ‘uve’ (le encantan) y, si se confirma esa ligera mejoría de salud apuntada en 2009 respecto a 2008, va a sorprendernos alguna semana. Creo que le apetece una barbaridad. Creo que sus sueños e intenciones van mucho más allá de lo que reconoce en rueda de prensa, pero es lógico que se lo guarde. Entre otras cosas, porque realmente desconoce cuándo volverá a encontrarse cerca del ciento por ciento, cúando volverá a levantarse de la cama sin que una maldita articulación se haga sentir… Pero él va a estar ahí, dispuesto, cuando llegue el momento.
Mientras tanto, nos deja algunas muestras de su espíritu guerrero. Y pocas situaciones de 2009 nos emocionaron más que ese eagle en el green del 18 del Centro Nacional en el Madrid Masters para pasar el corte el viernes. Él, José María Olazábal, estaba como niño con zapatos nuevos porque iba a jugar el fin de semana. Eres grande.
 
Por David Durán, Ten-golf