El joven getxotarra sueña con hacerse un hueco en el Circuito Americano
Bizkaia cuenta desde hace apenas unos días con un nuevo profesional. Borja ETchart (Getxo, 1988) llevaba ya unos años con el salto a la elite en su cabeza y comienza una nueva andadura, pero su destino estaba escrito hace tiempo. La obtención de la licencia llega ahora avalada por unos extraordinarios resultados y una trayectoria impecable, pero en la base se encuentra la cantidad de fragancia a césped recién cortado que han respirado sus pulmones y una tradición familiar que le introdujo en golf por vía intravenosa.
Lo que en algunas biografías se cuenta como tópico no lo es en absoluto en el joven getxotarra, hermano de golfista, hijo de golfista y sobrino de golfista. Apenas abultaba unos palmos del suelo cuando tuvo su primer contacto con el golf. Su padre Rodolfo, que todavía ejerce como su profesor, llevaba al campo de Laukariz a su hija Paola, cinco años mayor y a su pequeño Borja, de tan sólo dos años y medio, al que los encargados del cuarto de palos le fabricaron uno especial para que pudiera hacer sus primeras prácticas en el green, pegado al hoyo.
‘La verdad es que yo aprendí tarde a andar y entonces gateaba. Metía las bolas con el palito y las sacaba. Recuerdo que las bolas eran todas de colores’, relata Etchart con una sonrisa con la que también evoca el apoyo de su progenitor, el de su hermana Paola, campeona de Europa Sub 21 cuando tenía 15 años y dos veces campeona de españa Benjamín y Alevín y los sabios consejos de su ‘tía Merche’, campeona de España en siete ocasiones.
Muy cerca de donde ella vive, a la vista del hoyo 10 del campo de Neguri, Borja Etchart disfruta del que es su territorio y posa feliz por avanzar en una carrera marcada desde el momento en el que con 15 años decidió aparcar el balomano, era un extremo que también apuntaba alto, ‘aunque me faltaba cuerpo’, admite y centrarse exclusivamente en el golf.
Residencia Blume. A partir de ahí, comenzaron los sacrificios serios y el alejamiento de una familia a la que siempre ha estado muy unido. Se marchó solo a Madrid e ingresó en la Residencia Joaquín Blume. ‘El primer año se me hizo muy duro, por estar lejos de casa y porque no conecté demasiado con la gente de allí’ evoca el getxotarra, cuyo rostro se ilumina al recordar el año siguiente. ‘Ya me adapté a la nueva vida, hice amigos y los resultados comenzaron a aparecer. Me salió todo, fui campeón de España Absoluto y no creo que vaya a tener otro años como ése’ recuerda Borja.
Borja recuerda también su paso por el Campeonato del Mundo recientemente celebrado en Adelaida, Australia en el que confiesa que ‘no estuve acertado en lo personal, pero es, con diferencia, la mejor competición en la que he participado. El viaje fue infernal, pero la organización y el ambiente impresionante’.
Fue practicamente el torneo que cerró su periplo en el campo amateur. Tan sólo tiene 20 años y es consciente de que el primer año debe tomárselo con calma.
‘Probé suerte en la Escuela del Circuito Europeo, pero no entré por dos puestos y entonces, me centraré este año en todo el circuito nacional y tengo unas siete invitaciones de Challenge, que es el circuito inferior al Circuito Europeo. Estaré también en el Open de España de Barcelona que sí está dentro del Circuito Europeo. Si obtienes buenos resultados recibes más invitaciones y ése es mi reto’ argumenta Borja, que espera poder ir cumpliendo objetivos superiores hasta alcanzar su verdadero sueño, ‘jugar el circuito americano’, si bien como competición favorita señala el Open Británico.
El Mundo también se hace eco de la candidatura del bilbaíno Gonzaga Escauriaza a la presidencia de la Real Federación Española de Golf, única que se ha hecho pública dentro del plazo establecido, que concluía el pasado lunes.
106 representantes de la Asamblea General, que tienen la responsabilidad de elegir al nuevo presidente en su primera reunión oficial, fechada para el próximo 3 de diciembre, han mostrado su apoyo a la cantidatura de Escauriaza, cantidad que supone el aval del 78,5% de la citada Asamblea General.
Escauriaza, que fue campeón de España Amateur en 1977, ha sido capitán del Saint Andrews Trophy en 1998 y 2000 y del equipo europeo en el Bonallack Trophy, entre Europa y Asia/Pacífico en 2000,2006 y 2008.
Asimismo, Gonzaga Escauriza recibió la Medalla al Mérito en Golf de la RFEG en 1997, año en el que fue designado presidente del Comité Técnico amateur masculino de este organismo federativo. Desde el año 2000 ocupa el cargo de vicepresidente y en Octubre 2007 fue nombrado presidente electo de la Federación Europea de Golf (EGA) por decisión unánime.