¿Qué son y para qué sirven las rutinas en el Golf?

El golf es un deporte de precisión, concentración, habilidad y control emocional, sin lugar a dudas. Si lo que pretendemos es hacer menos golpes y mejorar nuestro juego rápidamente, necesitamos un sistema de rutinas.

Pero, ¿a qué me refiero con una rutina? Sencillamente al conjunto de movimientos que realizamos antes de pegar, y que repetimos siempre de la misma manera, pase lo que pase.
 
Una rutina preparatoria del golpe la realizamos con los siguientes propósitos:
·        Aislarse de los factores externos o acontecimientos pasados.
·        Elaborar un juego más consistente.
·        Jugar con un objetivo de tiro más concreto.
·        Conseguir la confianza de que le golpe saldrá bien.
·        Adquirir la sensación de golpe bien ejecutado.
 
El sistema de rutinas tiene como objetivo automatizar los movimientos de tal forma que el deportista no piense en ningún aspecto de la técnica, es decir, que salga sin pensarlo. De hecho, está comprobado, y muchos de los lectores lo podrán comprobar porque lo han vivido personalmente, que cuanto más se piensa en la técnica, peor es el golpe. Cuando estamos en un golpe decisivo a punto de embocar, la presión del ambiente puede ser tan grande que empezamos a fijarnos firmemente en la técnica, en cómo vamos a golpear la bola, en la empuñadura, etc. Error. Si en los entrenamientos ya hemos aprendido a golpear de una determinada manera y que nos es efectiva, ¿por qué cambiar de golpe o fijarnos en algo que ya tenemos automatizado y que sale por sí solo? Lo ideal es respirar profundamente y dejar que le golpe salga solo, porque previamente ya lo hemos entrenado y trabajado.

Para elaborar una rutina es importante realizar lo que a continuación expongo:
 
·        Plan de golpe: antes de nada debemos saber cómo queremos que sea el golpe, la trayectoria de la bola y el bote. Todo esto hay que trabajarlo previamente para que luego salga solo. Pero es imprescindible este primer paso.
·        Elegir el palo adecuado de acuerdo con el plan de golpe.
·        Colocarnos detrás de la bola y visualizar cómo queremos que sea el golpe.
·        Elegir un objetivo concreto, lo más pequeño posible.
·        Alinearnos bien al objetivo elegido.
·        Realizar un swing de prueba (si esto nos hace sentir más seguros).
·        Hacer unas respiraciones profundas a la ve que soltamos los hombros el cuello.
·        Confiar ñeque va a salir como queremos.
·        Golpear la bola.
 
Realizando un sistema de rutinas conseguimos que pensamientos que no vienen al caso irrumpan en nuestro juego y permite centrarnos en cada bola que jugamos, sin atender a otras fuentes de distracción.
 
Recuerda esto: seguir una rutina previa al golpe aumenta la disposición mental positiva y un buen golpe. Y al contrario, una rutina acelerada y descuidada que varía con frecuencia de un golpe a otro favorece la ansiedad y los golpes desviados.
Puedes hacer una prueba con los grandes jugadores pro. Piensa en Txema Olazábal, García o Tiger Woods. Fíjate cómo actúan en el momento previo al golpe; si cronometras su rutina cada vez que se colocan para dar el golpe, verás que siempre emplean exactamente los mismos segundos.
 
Ahora piensa en ti: ¿te has parado a pensar en cómo es tu rutina?
 
Por María Zubia, psicóloga.