El Mundo rinde un homenaje a la figura de Luís Rezola, una de las principales figuras de las década de los 50 y 60.

La familia del golf perdió el pasado fin de semana a uno de sus más entrañables embajadores. Después de uan larga enfermedad y ‘toda una vida con el palito’ como a él mismo le gustaba decir, el corazón de Luís Rezola dijo basta. El donostiarra (1933), una de las principales figuras amateurs de las décadas de los años 50 y 60, se labró una gran trayectoria deportiva y humana dejando un hueco muy difícil de llenar.
Cuando los campos eran escasos y menos cuidados y el material mucho más rudimentario, el talento y dedicación de personas como Luís Rezola sirvió para asentar las bases del deporte moderno y en auge que hoy en día es el golf.
Sus padres fueron practicantes y el donostiarra hizo sus primeros pinitos golfísticos a la edad de seis años. Con la afición ya inoculada en sus venas y en las de su hermano Alvaro, comenzaron a destacar ya en categoría infantil y uno de los éxitos que recordaba con mayor cariño no tardó en llegar. Luís Rezola, con tan sólo 16 años, se proclamó en París Campeón de Europa Junior, dejando de ser una promesa para ser una realidad. Había iniciado ya una emergente carrera llena de satisfacciones.
Ya había sido campeón de España infantil en 1948 y su palmarés deportivo albergó títulos de la importancia del Campeonato de España Absoluto, cuatro veces campeón de la Copa Nacional Puerta de Hierro, Internaccional de España Masculino, Campeonato de España Dobles Senior formando pareja con su hermano Alvaro. Además fue cinco veces subcampeón de España Absoluto y tres veces finalista del citado Internacional de España; Luís Rezola formó parte de los equipos nacionales, consiguiendo junto con sus compañeros de época la medalla de plata en el Campeonato de Europa Absoluto por Equipos en 1954.
Una vida completamente vinculada al golf y una dedicación absoluta no pasó desapercibida y en 2003 fue galardonado con la Medalla al Mérito deportivo que recibió con orgullo. Luís Rezola simpre defendió que lo que le enseñó principalmente el golf fue ‘educación’ y destacó que le ha permitido ‘estar con gente como es debido y pasar con ellos buenos momentos’. Se va un gentleman del deporte, se va un caballero del golf.
También el Mundo informa del éxito cosechado por el Equipo Nacional, del que formaba parte el vizcaíno Borja Etchart, en el Match Cuadrangular España-Alemania-Finlandia e Inglaterra, celebrado en Costa Ballena (Cádiz) y de que Txema Olazábal, aplaza su regreso a los campos de golf, al no estar todavía a punto.
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