Txema Olazábal confirma que no jugará la Ryder aunque se clasifique

Comienza en Medinah los actos de presentación de la Ryder Cup 2012.

Olazabal - David Love III

Quedan muchos  días por delante para que comience la Ryder Cup en Medinah, Chicago. Con motivo de tan señalada fecha, los capitantes de Europa y Estados Unidos se ven las caras en la ciudad del viento con una apretada agenda de actos: revisión del mítico escenario del torneo, rueda de prensa, visita a la Torre Trump y béisbol… José María Olazábal y Davis Love III dan el pistoletazo de salida al “tercer acontecimiento deportivo más importante del mundo”.

Los capitanes demuestran desde el primer segundo la magnífica cordialidad que reina entre ambos. Algo muy raro tiene que pasar para que no sea recordada esta Ryder Cup como la del juego limpio. Se respetan y se admiran. Love III recuerda que sus tres primeros puntos en la Ryder fueron con Tom Kite contra Seve Ballesteros y Chema Olazábal en The Belfry 1993. “Debutar así es algo muy duro, pero a la vez fue un honor”, explica el estadounidense. Los españoles ganaron uno y perdieron otro.

Una buena muestra de la magnífica relación que existe entre ambos se produjo cuando Love III narró su mejor recuerdo en una Ryder. Fue en Detroit, en 2004. Había empatado un partido a cara de perro contra Darren Clarke y estaban los dos sentados en la hierba fumando un cigarro y charlando sobre el duelo. No obstante, lo realmente importante es la apostilla de Olazábal. “Eso está muy bien, pero quizá lo que no recuerda demasiada gente es que tú ibas ganando dos arriba y quedaban tres hoyos por jugar. Darren ganó con birdie el 16 y el 17. En el 18 salió al centro de la calle y tu bola, aunque pegaste una buena salida, se terminó yendo por la izquierda por muy poco al rough profundo. Al colocarte en el 'stance' estabas sobre una boca de riego. Podrías perfectamente haber dropado sin penalidad y colocar la bola en el primer corte de rough con lo que habrías tenido un tiro cómodo a green. Pero declinaste esa opción porque pensabas que era demasiada ventaja y chipeaste para sacarla de allí. Eso dice mucho de Davis y a este tipo de cosas me refiero cuando digo que nos tenemos un gran respeto el uno por el otro”, explica.
 

Olazábal también contó sus propias anécdotas de la Ryder. Como no podía ser de otra manera, el actor principal es Severiano Ballesteros. Ambas se sitúan en Muirfield, 1987. “Fue mi debut. Seve pidió a Jacklin jugar conmigo. Estábamos en el putting green antes de salir a jugar el foursome de la mañana. Yo estaba muy nervioso, me temblaba todo el cuerpo. Seve se me acercó y me dijo: 'Chema, tú simplemente haz tu juego, yo me ocuparé del resto'. Un comentario así de alguien como él les aseguro que tranquiliza mucho”, señaló.

La segunda anécdota se produjo en el partido de la tarde de foruballs. “Jugábamos contra Curtis Strange y Tom Kite. En el hoyo 1 yo tiro al centro de green y Seve va a por la bandera, pero falla por la izquierda. Está fuera de green aunque más cerca del hoyo que yo. Pegó mi primer putt y la dejo a un metro. Me dice que termine para asegurar el par y así él puede tirar más valiente a por el birdie. Sin embargo, cuando voy a patear se me acerca Curtis y me dice: 'creo que no deberías hacerlo porque al situarte estarías pisando mi línea'. Se lo digo a Seve y me responde: 'no te preocupes, lo voy a meter de todos modos'. Y metió su chip. Lo hizo”, recuerda Chema.

Al margen de anécdotas y recuerdos, los capitanes hablaron sobre la próxima Ryder Cup y dejaron algunas pinceladas interesantes. Chema confirmó que no jugará aunque se clasifique. “Seré parte del equipo seguro, pero no como jugador. “Es muy simple. Di mi palabra de que sería el capitán y es una responsabilidad enorme, hay mucho que hacer, es el tercer evento deportivo más importante del mundo y, sinceramente, no creo que se pueda compaginar ser capitán y jugador”, señaló. Love III, por su parte, sí intentará ser parte del equipo como jugador.

En cuanto a Medinah, ambos están convencido de que será un escenario perfecto. El hoyo 15 fue el más comentado. Ha cambiado notablemente su diseño. Es un par 4 al que se puede llegar con el driver. Tiene algo más de 250 metros. “Será un hoyo muy emocionante, ya que hay riesgo, pero también puedes recibir una recompensa muy grande”, explicaron. En general, destacaron los cuatro últimos hoyos del campo, lo que proporcionará un desenlace muy emocionante. Respecto al 15, Love III aseguró que “cuando estemos allí les recordaré a mis jugadores lo que me sucedió en el hoyo 10 de Belfry contra Seve y Chema. Nosotros pegamos el drive para coger el green y perdimos el hoyo. ¿Vosotros con qué salistéis? ¿El 9?”. “No, pegamos el 7”, remató Olazábal.