Algunas cosas que seguro que hemos olvidado en sólo doce meses…

Algunas cosas que seguro que hemos olvidado en sólo doce meses…

El año pasado Jon Rahm tuvo una muy buena actuación, peleando por el título hasta el final.

Es imposible no acordarse del triunfo de Sergio García hace dos años en el Augusta National. Incluso, es probable que muchos aficionados recuerden que Jon Rahm finalizó en cuarta posición en el Masters del año pasado. Hasta aquí, seguro que nos llega la memoria. Pero los acontecimientos vuelan, los datos y sucesos se agolpan y a la mayoría de los mortales nos resulta imposible retenerlo todo.

Viene a cuento de algunos detalles que, en los días previos a la disputa de la 83ª edición del Masters, es interesante refrescar. Por ejemplo, las tres últimas rondas de competición de Jon Rahm en el Augusta National. El de Barrika firmaba de manera consecutiva tarjetas de 68, 65 y 69 golpes, para un parcial de -14, siendo con diferencia el mejor jugador sobre el campo en aquellos 54 hoyos finales. Patrick Reed, el ganador final, y Rickie Fowler hicieron en esas tres rondas un parcial de -12, Bubba Watson de -10 y Dustin Johnson de -8.

Jon Rahm en el Masters de Augusta 2018.

De acuerdo, de poco vale darle la vuelta a un torneo y encontrar el enfoque que mejor saldo arroja, cuando en realidad, al final, Jon Rahm no consiguió cantar victoria. Sin embargo, también cabe la opción de hacerse honradamente la siguiente pregunta: ¿no es para Rahm un excelente punto de partida el recuerdo de aquellas tres últimas rondas? Mucho menos da una piedra.

Cinco claves para ganar el Masters de Augusta

No sólo es eso. Más allá del resultado es obvio que el joven español encontró un modo, una estrategia, de enfrentarse al campo con resultados espectaculares. No es poca cosa, cuando sólo se han disputado dos ediciones del Masters, como es su caso. Tampoco asegura nada en el futuro, pues una cosa es la estrategia y otra muy distinta ser capaz de llevarla a cabo, pero nunca está de más tener muy clara la hoja de ruta en cada hoyo, en un campo donde si algo debe tenerse muy claro es por dónde no se puede o debe fallar.

Horas después de acabar la última ronda del año pasado, con el cuarto puesto en el bolsillo, Jon ya sacaba algunas conclusiones y expresaba un deseo que, ojalá, sea premonitorio: “Es la primera vez que llego a los últimos hoyos con alguna opción de ganar un Grande y no entré en pánico. Estuve cómodo. Es algo que quería saber de mí. Ojalá que la próxima vez que me ponga en esa situación sea yo quien lidere el torneo”, explicaba. Al respecto, seguro que también pueden serle útiles los recuerdos del reciente THE PLAYERS, lo más parecido a un Grande y en el que precisamente salía como líder en la última jornada.

Vídeo | Así fue la extraordinaria vuelta de 65 golpes de Rahm en Augusta

Después de dos ediciones y ocho vueltas de competición, la media de golpes de Jon en el Augusta National es de 71. Es cierto que es un recién llegado pero estos son los registros que definen a los extraterrestres (Tiger arroja una media de 70,93, eso sí en 82 rondas, si bien Jon ya ha igualado el resultado más bajo de Woods, 65 golpes).

 

Tengolf