Recogió hasta más de 3.000 bolas anuales.
Un Tribunal de Amberes (Bélgica) condenó a un club de golf a indemnizar a un granjero con 15.000 euros por los daños que le han ocasionado las pelotas extraviadas, hasta más de 3.000 anuales, que desde 1989 cayeron en sus terrenos causando la muerte de una vaca y estropeando cosechas.
Además de la indemnización al granjero, Paul Vereycken, el Tribunal condenó al club ‘De Drie Eycken’ y a su administrador delegado a sendas multas de 25.000 euros por las irregularidades encontradas en la construcción del campo, levantado ilegalmente en 1989 en un área rural de la localidad de Edegem.
Desde entonces Vereycken recogió en su terreno centenares de pelotas cada año, y en 2000 optó por llamar a un notario, que contabilizó 3.300 pelotas y más de 2.500 dos años después, según la agencia Belga.
Al margen de tener que recoger las pelotas extraviadas, el tribunal tuvo en cuenta en su decisión el hecho de que Vereycken perdió una vaca, asfixiada por una de ellas, y sufrió diversos daños en sus cosechas de maíz y trigo por las incursiones de los golfistas en busca de las bolas que cayeron en la granja.
Otros de los perjuicios valorados por el tribunal fue el que los trabajadores de temporada rechazaban cosechar en la granja porque las máquinas que empleaban se exponían a recibir un pelotazo.
Asimismo, un vertido de aguas del club junto a los terrenos de la granja fue otro elemento valorado en la indemnización por el tribunal belga, que instó a la entidad a corregir las deficiencias encontradas.
Aunque Vereycken solicitó una indemnización de 25.000 euros, el tribunal no consideró suficientemente probado que la vaca muriera por asfixia ni que las aguas vertidas por el club fueran la causa de la contaminación de una parte del subsuelo.