José Mª Olazábal, persigue un triunfo que se le resiste desde su última victoria, en la temporada 2005. Emprende su 22ª temporada como profesional, haciendo su debut en el Buick Invitational. Para este primer tercio de campaña Txema se centrará un año más en el circuito estadounidense, con el objetivo final puesto en el Masters de Augusta de principios de abril.

A punto de cumplir 41 años, José María Olazabal (Hondarribi, 1966) inicia su vigesimosegunda temporada como profesional. El guipuzcoano llega al Buick Invitational, un torneo que ganó en 2002 y que perdió el año pasado en el desempate con Tiger Woods, con esperanzas de sumar su primera victoria desde 2005.
– ¿Cómo se encuentra de cara al inicio de la temporada?
– Este invierno no he podido hacer preparación física porque desde Valderrama estoy con el codo un poco tocado, aunque no me duele para darle a la bola. No me preocupa mucho porque físicamente, en general, me encuentro bien. Como me he hecho toda clase de pruebas y no se aprecia nada raro, suponemos que será una cosilla de esas que suelen tardar en irse, pero que al final desaparecerá.
– ¿Y en cuanto al juego?
– En estos momentos, la verdad es que no lo tengo muy fino, aunque estoy empezando a entrenar con regularidad. Quizás la falta de preparación, por lo del codo, se está haciendo notar. Habrá que ver cómo salen las cosas en las primeras semanas de competición.
– ¿Que opinión le merece la temporada de 2006?
– Creo que fue buena, pero le faltó una victoria. Superé mi récord de ganancias en una temporada pero me faltó rematar con un triunfo. Estuve cerca de ganar unas cuantas veces, sobre todo al principio del año. Luego tuve un pequeño bajón hacia la mitad de la temporada, cerca del Abierto Británico, en los meses de junio y julio y parte de agosto, en los que la cosa estuvo un poco floja y perdí un poco la forma. Creo que me faltó mantener la regularidad de los primeros meses. Si lo hubiese hecho hubiera estado más cerca de llevarme algo.
– ¿Los mejores momentos?
– Sin duda fueron el Masters de Augusta y la Ryder Cup. En general el comienzo de temporada fue muy bueno, la verdad. Hasta el Masters, en todos los torneos que jugué estuve ahí, en la pelea, con la guinda del tercer puesto del Masters. Luego, no cabe duda, la
semana de la Ryder fue muy especial.
– En esa competición presenta un balance espectacular…
– Sí, fue una semana redonda para todo el equipo europeo. Jugamos muy bien, estábamos tranquilos, con un ambiente extraordinario y con los irlandeses animándonos como nunca. Gané los tres partidos que jugué y la verdad es que estuvo muy bien.
– ¿Le apetece volver a jugarla?
– Sí, pero todavía falta bastante y hay que tomarse el asunto con calma. Hay muchas cosas por delante y me tengo que centrar en ellas. Por ahora, la tarea está en esta temporada, que es un poco anormal en el sentido de que hay muchas variaciones y novedades y hay que ver cómo van las cosas.
– ¿Se ha marcado algún objetivo?
– Quiero ganar ya algún torneo y evitar que la sequía se prolongue. La última crisis de resultados duró un poquito y se acabó con la victoria en Mallorca (octubre de 2005). Entonces pareció que otra vez cogía el rumbo, pero me faltó ganar algo la temporada pasada. Me gusta ganar, a nadie le amarga un dulce y siempre entreno para poder estar ahí arriba, por lo menos luchando por una victoria. A ver si la conseguimos de una vez…
-¿Qué me dice de sus rivales?
– Son los de siempre: todos. Tiger Woods ha demostrado que está recuperando la forma y luego hay jugadores muy sólidos que no son espectaculares o grandes pegadores como Tiger, Mickelson o Singh, pero que juegan muy bien, como Furyk, Adam Scott, Sergio García, Luke Donald… De los jóvenes, estos tres últimos son los que más despuntan, y también Trevor Immelman, pero los tres citados antes son más sólidos.
Entrevista realizada por Clemente Alcíbar (Diario Vasco)