Desde 1904, este deporte ha estado ausente del programa olímpico. Un nuevo Comité intentará recuperarlo para los del 2016.
Pasado mañana arrancan los Juego Olímpicos de Pekín. Todos los mejores deportistas del mundo ya se encuentran en la capital chinca preparados para competir. Mejor dicho casi todos. Algunos como Tiger Woods (no podría hacerlo de cualquier modo a causa de su lesión), Phil Mickelson o Sergio García no compartirán estancia en la Villa Olímpica con los Nadal, Phelps, Federer, Bolt, Bryant, Isinbayeva…. El golf no forma parte del programa olímpico, pero la Federación Internacional de Golf ya se ha puesto manos a la obra para que en los Juegos de 2016 retorne este deporte.
Y es que París y Saint Louis, en 1900 y 1904 respectivamente, sí fueron escenarios de torneos olímpicos de golf. Los estadounidenses Carles Edward Sands, en categoría masculina y Margaret Ives Abbott, en femenina, triunfaron en París. En Saint Louis, sin embargo fue un canadiense, George Lyon, el que se colgó la medalla de oro, mientras que los Estados Unidos sí vencieron en la categoría por equipos, que reemplazó a la femenina.
El golf podría ser ahora uno de los deportes olímpicos con más solera. Sin embargo, en la preparación para los siguientes Juegos, los de Londres 1908, la falta de acuerdo sobre el formato de la competición se topó con la pujanza de otras disciplinas deportivas que ansiaban entrar en el programa olímpico por lo que, de repente, desapareció de él.
Desde entonces, periódicamente se pusieron en marcha iniciativas para recuperar el estatus anterior, pero todas resultaron infructuosas. La más seria se produjo de cara a la celebración de los Juegos de Atlanta 1996. La capital del estado de Georgia pretendía aprovechar la presencia de la cercana ciudad de Augusta para recuperar el golf en una de sus escenarios más míticos: El Augusta National Golf Club. No obtante, el exclusivismo del célebre club y las dificultades que el Comité Olímpico Internacional establece para aceptar nuevos deportes volvieron a frustar el intento.
La Carta Olímpica establece una serie de requisitos estrictos a la hora de aceptar nuevos deportes. En primer lugar, ha de ser practicado en al menos 75 países de cuatro continentes en hombres y en 25 países de tres continentes en mujeres. El golf lo cumple de sobra. De hecho, pocos deportes pueden presumir de tener al menos un jugador de cada continente entre los quince mejores del mundo. Dicho deporte debe adoptar también el código de antidopaje mundial. El golf lo asume también. Los requisitos económicos, como la garantía de patrocinadores y público, tampoco deberían ser un problema para el golf.
El problamema aparece con la reciente limitación del número de deportes que pueden entrar en el programa olímpico. Como máximo 28 disciplinas tienen cabida en unos Juegos, sin cerrar la puerta a que puedan ser incluso menos. De hecho, ése es el número de deportes en Pekín 2008, pero de cara a Londes 2012 el COI eliminó el béisbol y el sóftbol sin buscarle sustitutos.
La Asamblea del COI en Copenhaghe prevista para octubre de 2009 decidirá si entra algún nuevo deporte para los Juegos de 2016. Podría no salir elegido ninguno, pero también es posible se ocupen una o las dos plazas vacantes. Con este objetivo, siete deportes han presentado su candidatura: beísbol y sóftbol, rugby, squash, kárate, patinaje y golf.
Visto que la oportunidad está más cerca que nunca, recientemente se ha creado el Comité de Golf Olímpico para dar el empujón definitivo a la candidatura. Uno de los principales problemas en la reveindicación por parte del golf estribaba en la falta de unidad de sus asociaciones. La Federación de Golf Internacional es el organismo reconocido por el COI, pero no el único con poder de decisión sobre este deporte. Para este objetivo , la federación se ha unido a otras asociaciones como el Royal & Ancient de St. Andrews, máxima autoridad de golf excepto para Estados Unidos y México, la United States Golf Association, que manda sobre los Estados Unidos, o el PGA Tour, entre otras, en dicho comité.
Ty Votaw, ejecutivo del PGA Tour, ha sido la persona designada para tratar de convencer a los miembros del COI en los próximos 14 meses para que el golf sea una de las papeletas que elijan.
Votaw tiene una importante tarea entre manos de cara a la asamblea del COI. Además de los nuevos deportes olímpicos, en ella también se designará la sede ue albergará los Juegos del 2016. Quién sabe si el primer torneo olímpico de golf tras 112 años tendrá lugar en Madrid.