La APG (Asociación de Profesionales de Golf) celebró el mes pasado su quinto Congreso de Enseñanza en el Hotel Barceló Marbella Golf
La APG (Asociación de Profesionales de Golf) celebró el mes pasado su quinto Congreso de Enseñanza en el Hotel Barceló Marbella Golf, con un balance muy positivo, que se desprende de los mensajes y agradecimientos recibidos de sus asociados.
Los ponentes eran un auténtico lujo. Harold Swash, uno de los mejores profesores del mundo de putt, entrenador de jugadores de la Ryder Cup como Padraig Harrington o David Howell, trató sobre sus creencias y filosofía del putt destacando cuatro fundamentos básicos y las ayudas para la enseñanza. En la aplicación práctica de la teoría del putt, impartió una clase maestra proyectada en vídeo con los profesionales Jesús Rodríguez y Ana Belén Sánchez.
Quintin Van Der Berg, director de la Academia Leadbetter en La Cala Golf, explicó con todo lujo de detalles cómo la tecnología está cambiando la enseñanza del golf, poniendo énfasis en la importancia de la utilización del vídeo, y dando a conocer la tecnología de análisis del movimiento del swing utilizando el Plus Swing Analysis en 3D.
El psicólogo Óscar del Río disertó sobre cómo trabajar y desarrollar las habilidades pedagógicas en el profesor de golf. Se llevó a cabo un visionado de una clase de golf simulada, en la que se incluyeron los aciertos y errores del profesor desde el punto de vista pedagógico. Óscar profundizó de un modo práctico en las habilidades pedagógicas que debía desarrollar el profesor de golf en su labor como docente, con el fin de mejorar la calidad de sus clases.
Álvaro Zerolo trató en su primera ponencia de la biomecánica en el swing de golf, explicando en qué consiste un swing desde una perspectiva física, es decir, lo que hace nuestro cuerpo para ejecutar el swing. A continuación, impartió una segunda ponencia sobre las lesiones y su prevención en el mundo del golf. Destacó las lesiones más comunes en profesionales y amateurs, las causas que las provocan y cómo prevenirlas.
Jesús Rodríguez desarrolló el funcionamiento de una escuela de golf: instalaciones, tipos de escuelas, planificación de las clases, diferentes cursos y clases, técnicas para la enseñanza, preparación de las clases, obsequios para los alumnos, profesorado, caso práctico de funcionamiento de una escuela americana. En segundo lugar, habló sobre la organización de una escuela infantil, la motivación de los alumnos, normas de comportamiento y etiqueta, importancia del lenguaje y dedicación del profesor. También trató sobre el papel de los padres, que en muchos casos impiden o interfieren en el progreso del alumno al obsesionarse con los resultados en competiciones a corto plazo.
José María Gay Saludas centró su ponencia en cómo leer e interpretar los estados financieros de los clubes de golf, con el objetivo de que el profesional de golf supiera leer e interpretar con absoluta naturalidad el balance y la cuenta de resultados de un club, comprobando las clases de ingresos y razonando sobre ellos, concretando el peso y el porqué de los gastos y fijando la atención en el ineludible propósito de la obtención de superávit, a la vez que entendiendo el concepto de cash flow. Se realizó un análisis contable de un club de golf comparándolo con otras entidades deportivas. Asimismo, se estableció un modelo de gestión económica para un club de golf.
Álvaro Zerolo, fisioterapeuta especializado en biomecánica y director de la unidad de fisioterapia Medytec del Tour Nacional, hace una valoración del congreso: «Hubo un buen número de asistentes de todas partes, y lo bueno es que eran tanto profesionales dedicados a la enseñanza como profesionales que habitualmente compiten, como Ana Belén Sánchez o Ricardo Jiménez. Les hablé de biomecánica, del estudio del movimiento del cuerpo al efectuar el swing, y de la prevención de lesiones. Como profesionales, creo que les interesó mucho más la biomecánica, pero a nivel personal, me di cuenta de que pusieron mucha más atención en la prevención de las lesiones. Yo quería transmitir la idea de que el golf no es malo para la espalda, que es lo que piensa todo el mundo. El problema es que cuando se hace mal el swing sí puede ser dañino, sin embargo, cuando la técnica es buena y se hace el movimiento correcto, no tiene por qué perjudicar la espalda. Hay que acabar con esa teoría, que no es cierta. Participé como oyente en algunas ponencias, Quintin Van Der Berg me pareció muy bien preparado, totalmente al día; Óscar del Río es un psicólogo buenísimo, también muy preparado; y Harold Swash, un monstruo del putt. La sintonía general fue muy positiva, el congreso me pareció de mucha calidad y de un gran nivel, un pedazo de congreso».