Lo que Paul Casey me dijo sobre la Ryder Cup

Lo que Paul Casey me dijo sobre la Ryder Cup

Acabó la semana de descanso en Bahamas y volvemos a jugar. Toca el Fort Worth Invitational, en Colonial, un campo del que guardo muy buenos recuerdos ya que aquí se celebraba cada año la elección del Ben Hogan Award.

Además, la temporada pasada me fue muy bien, estuve arriba todo el torneo y peleé por la victoria hasta el final. Es un campo que me gusta mucho.

Ya os comenté hace unos días lo que me había parecido el THE PLAYERS, mis sensaciones tras jugar el TPC Sawgrass. Sin embargo, se me quedaron algunas cosas pendientes que me gustaría comentaros en estas líneas. Os quiero hablar sobre la Ryder, el trabajo específico que estoy haciendo en el gimnasio y algo de mi calendario. Hasta donde pueda…

Creo que no hace falta que os insista en que la Ryder Cup es una de las semanas marcadas en rojo en mi calendario. Y si hubiera distintos tonos de rojos, yo diría que éste es el más intenso que existe. Tengo muchas ganas de jugar en París y vivir esa experiencia. Por ello, más o menos, cada vez que tengo la ocasión, sin molestar más de la cuenta, claro, pregunto a los que ya han jugado alguna vez la Ryder Cup cómo es aquello, qué me voy a encontrar. Quiero que me cuenten para saber, para ir poniéndome en situación.

La verdad es que más o menos todos coinciden en la emoción que se vive, en que es una semana diferente a todo. De lo que me han contado últimamente, me quedó con una frase literal de Paul Casey. “Jamás en tu vida vas a estar más nervioso que en el tee del hoyo 1 de la Ryder Cup”, me dijo. Realmente, utilizó alguna que otra palabra más contundente, pero creo que es suficientemente explicativo así.

Como ya os comenté antes del Masters de Augusta, he estado haciendo un trabajo específico en el gimnasio para fortalecer la conexión entre las piernas, los glúteos y el abdomen. El objetivo era poder pegar largo y recto con más consistencia y solidez y estoy muy contento con los resultados. Está funcionando. Le estoy pegando más largo y recto que nunca y sin perder efectividad durante el torneo. En el trackman se ve con claridad. La media de distancia este año es similar a la del año pasado, pero por ejemplo, en 2017 no pegué ningún drive por encima de las 400 yardas y este año ya llevo cinco, los mismos por ejemplo que Dustin Johnson.

En cuanto al calendario, como sabéis, esta semana juego en Colonial, después descanso y el US Open. Tras la gran cita de Shinnecock Hills, me toca Europa. Juego el Open de Francia, Open de Irlanda y el Open Championship. A partir de ahí, creo que todos sabéis más o menos lo que jugaré, al menos hasta la Ryder: WGC Bridgestone Invitational, PGA Championship, playoffs de la FedEX Cup y Ryder. Si tenéis un calendario delante, veréis que tengo unas pocas semanas de descanso entre medias, pues bien, tengo claro que esas semanas de parón son igual o más importantes que las de torneo. El descanso también gana títulos y es importante saber desconectar y relajarse.