La emotiva victoria de Pello Iguarán

La emotiva victoria de Pello Iguarán

Esta semana hemos tenido triunfo vasco en el European Tour. No ha levantado el trofeo, pero prácticamente ha sido como si lo hubiera hecho. La emoción fue casi la misma. Hablamos, claro, de Pello Iguarán, profesional vasco que este año se echó al hombro la bolsa de Francesco Molinari, fantástico golfista italiano que el pasado domingo se impuso en el Open de Italia disputado en el Golf Club Milano.

Fue una victoria muy intensa. El campo estaba abarrotado de público dispuesto a ver cómo uno de los suyos se alzaba con la victoria. Molinari siempre estuvo por delante en la última jornada, pero tuvo que sufrir hasta el final para imponerse ante Danny Willett, Número 1 de la Race to Dubai y top ten mundial que vendió carísima la derrota.

El momento culminante llegó en el green del hoyo 18. Molinari debía embocar un putt de algo menos de dos metros para sellar el triunfo. Fueron unos minutos de tensión extrema. Un trabajo de equipo. Molinari pidió a Iguarán que leyera el putt con él. Lo clavaron. Lectura perfecta y ejecución impecable. El putt entró por todo el centro y Molinari ganó el torneo. Primera victoria del italiano en cuatro años, primera con Iguarán a los mandos de su bolsa. Francesco regresa al top 50 del mundo, una posición que se acabar así el año le abriría las puertas del Masters de Augusta.

La victoria no es algo nuevo para el profesional vasco, un veterano curtido en mil batallas que ha llevado bolsas tan importantes como las de José María Olazábal, Nacho Garrido, Alejandro Cañizares, Nacho Elvira o ahora Molinari. Precisamente, el año pasado también ganaba un torneo trabajando con Elvira. Ambos conquistaron el Challenge de Madrid que se jugó en El Encín.

Iguarán realizó una apuesta importante a principios de año. Hizo las maletas y se embarcó en una viaje al otro lado del Atlántico para acompañar a Molinari. Fue una decisión valiente para jugar el PGA Tour, vivir muchas semanas en Estados Unidos, fuera de casa, pero la realidad es que fue un acierto y los frutos no se han hecho esperar demasiado.