Jon Rahm y los 19 grandes

Jon Rahm y los 19 grandes

Jon Rahm termina la primera ronda de su carrera en un major.

Han pasado más de 24 horas desde que empezó y al fin ha podido entregar la tarjeta. Acaba a lo grande con un birdie en el hoyo 9, el más difícil de Oakmont. Prueba superada. Si el US Open siempre te lleva al límite, mucho más en esta condiciones. Parar y arrancar, parar y arrancar, parar y arrancar…

Rahm ha salvado con nota el duro test. Ha hecho 76 golpes, más de los que seguramente habría merecido por juego, pero dos malos swings desde el búnker en los hoyos 3 y 4 le hacían pagar un peaje muy caro: triple bogey y doble bogey. En cualquier caso, y pese a este mal momento, Rahm ha sabido sacar adelante la ronda y situarse con todas las opciones intactas para pasar el corte, un espléndido objetivo en su debut.
Después de entregar la tarjeta atiende a los medios en Oakmont y sale a colación su ya famosa frase de “quiero ganar 19 majors”. Rahm la explica con detalle, la desmenuza y realiza una argumentación sensata y sincera que merece la pena escuchar. En el siguiente vídeo pueden escuchar sus palabras.

Rahm insiste para quien quiera oírlo libre de prejuicios que nunca trató de ser un comentario arrogante o soberbio, simplemente se trata de sueños, de aspiraciones nobles de un deportista que no quiere ponerse límites, al menos en su imaginación. “Son sólo sueños”, repite.
Hay muchos expertos y compañeros de profesión de Rahm que consideran que verbalizar en público unos objetivos tan ambiciosos no es más que una manera de meterse presión de forma innecesaria. Pero el joven golfista vasco no lo ve así, sino al contrario. Los objetivos grandes, las metas históricas, la gloria deportiva no es más que una forma de estímulo. “Son una motivación”, asegura.

Rahm está jugando la segunda ronda del US Open Championship con el objetivo de pasar el corte y la próxima semana se pasará a profesional y debutará en el Quicken Loans National del PGA Tour. Mientras van llegando los retos, dejemos que sueñe, no le pongamos puertas al campo. Los sueños, sueños son.