Jon Rahm y Adrian Otaegui presentes en el Open Championship 2019

Jon Rahm y Adrian Otaegui presentes en el Open Championship 2019

Se celebra en Royal Portrush los próximos 18-21 Julio 2019

Llega la semana más esperada del año para todo golfista que se precie: la del Open Británico o The Open, sin más, como se viene llamando últimamente. Estamos ante el torneo más antiguo del mundo, el más codiciado por todos los profesionales y que además este año ha salido por segunda vez de Gran Bretaña para recalar en el mismo campo irlandés donde ya lo hizo en 1951: Royal Portrush.

Se añade el hecho de que es el cuarto Major de la temporada y el último, condición que tenía antes el PGA Championship, pero que con su adelanto en el calendario ha dejado al Abierto Británico como última oportunidad del año para brillar.

Portrush es una pequeña localidad marinera en la zona septentrional de Irlanda del Norte. La típica que en verano multiplica su población de poco más de 7.000 habitantes a base de veraneantes, pero que en esta ocasión está viviendo un aluvión de gente como pocas veces ha visto, y se nota que es algo para lo que se ha preparado desde que conocieron jubilosos su designación para albergar la 148 edición del Open Británico. En esta zona el golf es el deporte nacional y se vive en toda su intensidad.

Royal Portrush es el campo de dos campeones de grandes en la última década: Graeme McDowell y su US Open, cuyo tío era profesional de este club y quien le enseñó a jugar, y Darren Clarke, que aunque procede de otra zona del país, se hizo socio de este club y de hecho la casa club exhibe la Jarra de Clarete que ganó en Royal St. Georges.

El campo se ha modificado en sus hoyos 17 y 18 para este evento. Es el típico links, expuesto al viento y a las condiciones climáticas más extremas y es todo un reto para los golfistas.

A los profesionales les encanta este tipo de campos porque pueden sacar a relucir toda su creatividad y talento, pues el viento es muy cambiante, el bote de la bola condiciona mucho porque las condiciones del campo no son perfectas y la imaginación aquí entra en juego.

En el análisis de los jugadores que acuden con más opciones hay varios frentes de interés: ver si Tiger Woods va a ser capaz de sumar su segundo grande del año, después del Masters. Él está muy concienciado, lleva semanas preparándose y aquí en Irlanda tiene una legión de seguidores y amigos.

Rory McIlroy es el gran favorito, como jugador local que es. Aunque su campo es Hollywood, en Belfast, también ha competido mucho en esta zona y la gente estará de su lado.

Por lo que respecta a los españoles, este año son nada menos que siete participantes, una cifra elevada que refleja el excelente momento de forma del golf español.

En lo alto de las apuestas patrias está Jon Rahm. El vasco ha ganado hace dos semanas el Open de Irlanda y es el favorito de niños y adultos, a los que no escatima una firma o un “selfie”. Conoce bien esta zona, donde ya ganó su otro Open de Irlanda en el vecino campo de Portstewart y el tipo de recorrido le gusta y le favorece.

Quien va a vivir una semana especial sin duda es Miguel Ángel Jiménez, que acude como flamante ganador de la pasada edición del Open Británico Senior, celebra su Open número 25 y además cumple su torneo número 700 en el European Tour, lo que ya es toda una celebración.

Y del más veterano de los españoles, al más joven: Adriá Arnaus, que logró su plaza merced al segundo puesto cosechado en Valderrama y que está disfrutando de la experiencia de reencontrarse con compañeros de los equipos nacionales, como Jon Rahm, y llega en un gran momento de forma. Adrián Otaegui es el otro que debuta en un Open, ya que la pasada edición era el primer reserva y no tuvo ocasión de estrenarse en Carnoustie.

Sergio García siempre es un seguro en los grandes. Es su torneo favorito, que ganó como amateur, y al que siempre llega con una motivación extra.

Rafa Cabrera también acude en buen momento de juego y Jorge Campillo es la séptima baza para soñar con que el domingo sea un español el que levante la Jarra de Clarete, lo que sería todo un homenaje al 40 aniversario del triunfo de Seve Ballesteros en Royal Lytham & St. Annes, donde logró el primero de sus tres triunfos en el Open Británico.