Ross Fisher le regala el HSBC a Phil Mickelson

Phil Mickelson se adjudicó el HSBC Champions que concluyó el domingo en Shanghai (China). Tuvo que jugar el desempate con los ingleses Ross Fisher y Lee Westwood, pero al final se lo llevó.

    Phil Mickelson se adjudicó el HSBC Champions que concluyó el domingo en Shanghai (China). Tuvo que jugar el desempate con los ingleses Ross Fisher y Lee Westwood, pero al final se lo llevó. Dicho así, no parece gran cosa. Pero créanme cuando les digo que el final de Shanghai fue de lo mejorcito del año…

Pocos deportes son tan crueles como el golf. Phil Mickelson y Ross Fisher han podido experimentarlo en carnes propias en China. Pero mientras que en otros deportes, el cansancio y el sudor ayudan a disimular la desolación, en el golf queda expuesta, magnificada si cabe por la presencia de las cámaras de televisión y sus potentes zooms. Unas cámaras que nos mostraron la mano de Fisher, temblando claramente cuando intentaba colocar con la mano sobre la hierba una bola que rodaba pendiente abajo hacia el agua cada vez que la dropaba; o el gesto de Mickelson cuando después de un largo y angustioso vuelo, su segundo golpe en el 18 se iba al lago.

La verdad es que, mediada la jornada del domingo, Phil Mickelson lo tenía en el bote. Al iniciar los últimos 9 hoyos le sacaba cinco golpes al segundo clasificado, Ross Fisher. Pero fue perdiendo terreno poco a poco y al final, en el 18, cuando ya iba un golpe por detrás de Fisher, echó la bola al agua. Fisher era el ganador. El inglés se había puesto de dos golpes al borde del green en el par 5 del 18 y además le sacaba un golpe a Mickelson.

Un desempate inesperado

Pero la bola hay que meterla. Primero, el golpe de aproximación del inglés se cruzó el green entero y se fue al agua. Después de sudar la gota gorda tratando de dropar la bola, el siguiente chip se pasó varios metros de bandera. Era evidente que los nervios le estaban comiendo. Luego, el primer putt se pasó hasta dos metros de su objetivo. Por su parte, Mickelson, que no daba crédito a sus ojos (también las cámaras supieron mostrarlo), hacía chip y putt después de dropar, y terminaba el campeonato con –10. Fisher al final salvó los muebles metiendo un largo putt para igualar con Mickelson. ¿Y dónde estaba Lee Westwood? El bueno de Lee llevaba tiempo en la casa club. Era la puntuación más baja ya finalizada (–10) y seguro que tenía los palos ya metidos en el coche. Pero los tuvo que sacar para jugar el desempate. Hasta dos veces tuvieron que jugar estos tres jabatos el hoyo 18. En el segundo intento, Westwood tiró la bola al agua (dos veces), Fisher no metió su putt de birdie … y Mickelson sí.

Stadler aguantó y Casey no

La batalla Inglaterra-USA cayó del lado americano, pero no gracias al juego de Mickelson, sino al patinazo de Fisher. Westwood se convirtió en el segundo inglés en liza gracias a una tarjeta de 67 golpes que le permitió incluso jugar el desempate, mientras que Paul Casey hizo 78 y desapareció de la cabeza. El otro norteamericano, Kevin Stadler, acabó cuarto, y si llega a tener un día decente con el putt, gana el torneo de calle. Padraig Harrington y Vijay Singh, ambos con tarjetas de 71 golpes, finalizaron empatados en quinta posición, en el mismo puesto que estaban el sábado.

Los españoles se vieron muy afectados por la complicada colocación de las banderas y el ligero viento que sopló en Shanghai, y firmaron tarjetas muy elevadas. José Manuel Lara, con 79 golpes, pasó del puesto 16 al 27; Gonzalo Fernández-Castaño, con 75 golpes, mejoró un puesto y acabó 38; Sergio García, con 74, mejoró dos y acabó 46; y Pablo Martín, con 83, acabó en el 66.